Pasear bordeando la mar al amanecer, después de practicar Tai Chi, y esto quiere decir exactamente: pasear relajada, con el cuerpo sereno y la mente despejada, ya es por si solo un buen plan, pero hacerlo escuchando una didáctica disertación distendida sobre la substancia, la esencia, los atributos y el pensamiento adecuado en la que, además, descubres que eso "es lo que yo siempre he dicho", supone que a las 08.00 de un lunes poco luminoso ya has cumplido, con creces, el objetivo cultural del día que cualquier substancia puede desear.
Hoy he llegado a trabajar con prisa por terminar, para empezar a ojear cualquier cosa que tenga que ver con Spinoza y no me ha parecido mala idea empezar este Blog con un trozo suyo:
"Los cuerpos se distinguen entre si en razón del movimiento y del reposo, de la rapidez y de la lentitud, y no en razón de la substancia"