Parece que despierto al fin de este tedioso estío.
Circunstancias difícilmente controlables provocan en mi organismo un dejarse llevar, voy con el timón suelto dejando que las fuerzas de mi entorno decidan por donde tengo que ir y que tengo que hacer. Esto me convierte en algo que me desagrada, que nada tiene que ver con quien me gustaría ser.
Cuando tenía 16 años mi madre me dijo que si me quitaba los pelos del entrecejo mis ojos parecerían estar mas separados, entendí que mis ojos estaban demasiado juntos y me hice un autentico desastre.